jueves, 22 de junio de 2017

SANFERBEER, FERIA CERVECERA EN PAMPLONA

Despertamos el blog de su letargo con una noticia que nos hace mucha ilusión. Hacía tiempo que una ciudad como Pamplona necesitaba una feria cervecera (vetada durante años por leyes municipales y sinsentidos que no vienen al caso...) y por fin la va a tener. Los días 30 de Junio, 1 y 2 de Julio, y con las fiestas de San Fermín a la vuelta de la esquina, la capital navarra gozará de un espacio en el que la buena cerveza será protagonista durante un fin de semana entero.
16 cerveceras de Navarra y Euskadi serán protagonistas en la antigua estación de autobuses, un espacio a cubierto (en el norte nunca se sabe qué puede pasar incluso en Julio...) y con todos los servicios necesarios, incluso columpios para los más pequeños de las familias que quieran asistir, para disfrutar de un evento así.
Además de los puestos cerveceros propiamente dichos, habrá un puesto de comida y varios conciertos que amenizarán la estancia de los asistentes. Con un amplio horario, habrá tiempo más que de sobra para disfrutar durante todo el fin de semana, y calentar motores para las próximas fiestas sanfermineras.
Además, la feria contará con un concurso BJCP, al que asistirán varios jueces titulados, que otorgarán diferentes premios a las elaboraciones que las cervecerías presentarán a dicho concurso.
Para que vayáis eligiendo qué cervezas queréis probar, os dejamos el listado de cerveceras con las cervezas que traerá cada una al evento. Va a ser difícil elegir entre las más de 60 cervezas que habrá disponibles...
- Bidassoa (Gipuzkoa): Amuitz, Kasper, Mugalari, Nexus
- Biribil Brewing (Navarra): Tartalo, Mari, Sorgiña, Momotxorro
- Brew & Roll (Navarra): Ipanema, Apolo, Kaiman, Black Hole, Irati
- Byra (Araba): Alpha, Gamma, Sigma, Omega, Engel
- Gar & Gar (Gipùzkoa): Zurriola, Urumea, Igeldo, Martutene Jailbreak, Ipar Haizea
- Garagart (Araba): 24/7, Gorritxo, Hopster Party, Hop Reef
- La Txika de la Cerveza (Bizkaia): Bizi Bizi, Wanted
- Mala Gissona (Gipuzloa): Django R, Nao, Apatxe, Red Bay, Shackeltown, Hofn, For Ju Baron H
- Mattinada (Gipuzkoa): Arauco, Oiarso, Mapulur
- Morlaco (Navarra): SanFerbeer, Izar Gorri, Tropical Ipa, Labrit, Estafeta
- Naparbier (Navarra): Mad Clown, Fext, ZZ+
- Sesma Brewing (Navarra): Almuza, Sesmilla, Samarroyo, Pinilla
- Tito Blas (Bizkaia): Hey Ho Lets Hop, Liada Parda, Lagertrudis
- UdaBeer (Araba): Txiripa, Itzal
- UrbanBeer (Bizkaia): Imperial Ipa, Whisky Dubbel
- Xorta (Navarra): Strong Bitter, Apa
Como decíamos al principio, ha costado que una ciudad como Pamplona tenga su propia feria, pero la gente de Morlaco lo ha conseguido, y esperemos que sea la primera feria de una ciudad que tiene un gran potencial cervecero.
Más info en la página del evento Sanferbeer, en Facebook y en el hastagh #sanferbeerfest
Os esperamos en la feria, que esta vez nos toca cerquita de casa...

miércoles, 8 de febrero de 2017

RATEBEER BEST, ¿LOS MEJORES DEL AÑO?

Hoy tocaba escribir sobre otro tema que tenía en el tintero, pero viendo el revuelo que se organizó la semana pasada en torno a los resultados de los premios que otorga Ratebeer a los mejores de 2016, lo he tenido que apartar para plasmar aquí varios de los pensamientos y reflexiones que me han venido a la cabeza después de todo lo que pude ver y leer en torno a esos premios la semana pasada.
Vayamos por partes. Para los que no sepan qué son los "Ratebeer Best". Son los premios que otorga, mediante votación de sus usuarios, la que probablemente es la página web más importante y con más influencia del sector cervecero. Es una página americana en la que los usuarios de todo el mundo (aunque la mayoría de usuarios son estadounidenses) valoran y comentan las cervezas que prueban. Una página como tantas otras que podemos encontrar navegando por la red, con la particularidad de que ésta, es una de las que más tiempo llevan y, ¡oh, casualidad!, es americana. En EEUU es una de las páginas más seguidas y más valoradas, y sus resultados son tan importantes que pueden influir, y mucho, en la marcha de una cervecera e incluso en su proyección meteórica a nivel mundial. Como decía, en EEUU es la más importante, pero, ¿Qué pasa en el resto del mundo?
Volvamos al revuelo de la semana pasada. Entre las 10 mejores cervezas de 2016 a nivel mundial se "coló" una cerveza de una conocida cervecera española, además de alguna otra de la misma marca en varias categorías menores, en las de por estilos. Se dijo que había sido tongo, que ellos mismos habían valorado sus cervezas fraudulentamente etc, etc... Yo tengo mis teorías pero no voy a entrar en si es cierto, o no, que cada uno lo valore y piense lo que quiera, no es sobre ética sobre lo que quiero escribir.
Mis pensamientos van dirigidos a si realmente merece la pena falsear unos resultados como estos (Y más en el caso de los sospechosos de este año, teniendo a quien tienen detrás, y las posibilidades y ventajas que ésto les da a la hora de la distribución de la propia marca...). Muchos dirán que sí, que los distribuidores se basan mucho en Ratebeer a la hora de fijarse en nuevas cerveceras de otros países, que si los propios usuarios buscan las cervezas mejor valoradas... y seguramente sea cierto, pero la duda que tengo es si es así en España también. Si nos fijamos en los resultados de este año, vemos lo siguiente:

1. Nómada Papaya Rye... 17 valoraciones
2. Naparbier Potemkin ...53 valoraciones
3. Naparbier Barley Wine Brandy 2015 ...58 valoraciones
4. La Pirata Black Block BA ...65 valoraciones
5. Laugar Aupa Tovarisch ...89 valoraciones
6. Monsieur Gordo Choconut... 12 valoraciones
7. Nómada Marabunta ...17 valoraciones
8. BIIR 4B Oude Gueuze... 113 valoraciones
9. Nómada Solera ...66 valoraciones
10. Laugar Braskadi... 29 valoraciones

Analizando los resultados, lo primero que da al ojo es que son cervezas para un público muy selecto. Cervezas muy complejas que entre el público general seguramente no tendrán mucho éxito por su complejidad. Hay que tener el paladar muy hecho para valorar tan positivamente muchas de las cervezas que aparecen en esta lista. Casi todas son cervezas de producción limitada o series difíciles de conseguir fuera de las tiendas y bares más especializados. Por tanto, podemos pensar que Ratebeer, en España, lo utilizan usuarios expertos en cerveza craft, o por lo menos muy metidos en materia. Pero lo que más me llama la atención son las pocas valoraciones que tienen las cervezas. ¿Es representativo que una cerveza esté en esta lista con tan solo 12 valoraciones? A mi, por lo menos, me llama la atención. ¿Creéis que un distribuidor, trabajando en el sector, si no conoce una marca, la va a tener en cuenta con un ratio de valoraciones tan bajo? Y no solo me refiero a las que menos tienen, me sorprende que, salvo una, no llega ninguna ni a las 100 valoraciones, un número irrisorio si lo comparamos con los resultados de EEUU, donde aún y todo, a mi parecer, las valoraciones siguen siendo bastante escasas teniendo en cuenta el tamaño del mercado y el nivel de conocimiento cervecero que tiene allí la gente.
¿A dónde quiero llegar con todo esto? Simplemente a que me sorprende que algunas cerveceras se arriesguen a poner en entredicho su credibilidad intentando conseguir entrar en una lista que mirada objetivamente, no parece tan importante. Lo de este año no ha sido un caso aislado, todos los años se cuela en la lista algún nombre que salta a la vista por una cosa o por otra. Y digo yo, los distribuidores y clientes no se fijarán más en otras páginas como Untappd, donde es más difícil falsear las listas? Si echamos un vistazo a las 10 mejores cervezas nacionales según esta plataforma vemos lo siguiente:

1. La Pirata Black Block Bourbon BA...990 valoraciones
2. Edge Gift to Gaspar BA...974 valoraciones
3. Laugar Aupa Tovarisch...1037 valoraciones
4. Nómada Battle Royal...1469 valoraciones
5. Montseny Mala Vida Brandy...1098 valoraciones
6. Naparbier Potemkin...530 valoraciones
7. Montseny Mala Vida Bourbon...1014 valoraciones
8. Naparbier Iruña & Mordor...1166 valoraciones
9. La Pirata Black Block...4333 valoraciones
10. Nómada Moose Islay...954 valoraciones



Aunque el top 10 sigue copado por cervezas muy complejas y especiales, aquí vemos que casi todas tienen más de 1000 valoraciones. Yo creo que ésto sí que empieza a ser representativo. Por un lado, porque al valorar mucha más gente es más difícil falsear los resultados. Y por otro, y más importante si cabe, Untappd es una red social con usuarios menos "expertos", lo que da a los resultados más realidad de cara a un mercado que está creciendo y se está expandiendo ahora mismo hacia un público poco especializado. Es mucho más rápido valorar aquí las cervezas que en Ratebeer, no hace falta ser un gurú de la cerveza para dar una valoración, y por eso aquí las cervezas tienen muchas más valoraciones. Al haber un público menos selecto, y más gente animada a valorar, existen otros riesgos, como que algunas puntuaciones no reflejen la realidad por falta de conocimientos del que la valora, pero eso ya es otra historia, y además, al hacer la media entre un número mayor de valoraciones, éstas quedan disueltas y prácticamente no influyen en el resultado final.
Dicho esto, ¿Creéis que realmente son tan importantes este tipo de clasificaciones en el devenir de una cervecera? ¿Las cerveceras deberían dar menos importancia a estas redes sociales? ¿Creéis que los distribuidores dan tanta importancia a estas listas? Estas y otras muchas preguntas quedan en el aire, y seguramente no sean contestadas nunca, lo único que queda claro es que el año que viene volverá a saltar la liebre en los Ratebeer Best, podéis empezar a hacer vuestras apuestas...

viernes, 20 de enero de 2017

ABSORCIONES, FUSIONES, ACCIONARIADOS Y EL RUMBO DEL MERCADO

El año en el sector craft ha empezado movidito... La pasada semana se conocía la compra de la cervecera madrileña La Virgen por parte de Ab Inbev, el gigante cervecero mundial. Esta misma semana conocíamos que Molson Coors, el tercer grupo cervecero del mundo, entraba a formar parte del accionariado de la toledana Cervezas Sagra. Movimientos que a quien más, quien menos, sorprenden, y mucho. De hecho, a mi, me sorprende infinitamente, ya que no consigo entender del todo los objetivos de estas compras, fusiones y entradas en accionariados. Dejaremos a un lado la lógica de la empresa comprada o participada, ya que partimos de la base de que estas empresas se crearon con el objetivo de ganar dinero y de crecer todo lo posible, así que, lógicamente, con una de estas fusiones, han conseguido en parte su objetivo principal.
Lo que me sorprende realmente es el interés de éstas gigantes cerveceras por marcas tan pequeñas y con tan escasa presencia en el mercado nacional. Sí, tanto la una como la otra están dentro del grupo de cerveceras craft más grandes del país, pero aún así, su presencia en el mercado es residual. Tanto Sagra como La Virgen son marcas que han apostado desde un principio por la distribución a gran escala, entrando en supermercados a nivel nacional, pero también dejando de lado los círculos más especializados. De hecho, en bares y tiendas especializadas, rara vez veremos estas marcas a la venta, por lo menos fuera de la capital. Quizás sea esto lo que buscan las grandes distribuidoras, marcas que tengan un claro afán de crecer, y por qué no, también una línea de cervezas que no sean muy agresivas. Las dos son marcas que se han alejado de la moda de la lupulización extrema, las imperial stout potentes, o los estilos menos comunes. En los dos casos, sus cervezas van dirigidas a un público más general, y seguramente esta sea la razón por la que, como comentaba anteriormente, rara vez se ven en el círculo especializado del sector.
La cuestión sigue siendo saber cuál es el objetivo de estas grandes empresas, ya que, aunque a priori parece que su función es la de abrirles mercado, lo veo complicado, sobre todo en el caso de La Virgen. La imagen de Sagra está menos arraigada y le veo más salida a nivel nacional, pero sinceramente, La Virgen tiene una imagen tan de Madrid, que veo difícil su comercialización masiva fuera de allí... También puede ser que lo que busque Ab Inbev sea una marca con un claro carácter español para utilizarla como símbolo de país fuera de él, no lo sé, pero no lo veo claro tampoco. ¿Imagináis a un británico pidiendo una "Jamonerrua"?...
Uno de los pensamientos que me han venido a la mente viendo estos movimientos y analizando la situación, es la importancia de conocer un mercado. Si echamos la vista atrás y recordamos la entrada del grupo Mahou-San Miguel en Nómada, recordaremos que en aquel momento se dijo exactamente lo mismo que en el caso de Sagra con la entrada de Molson Coors en su accionariado: Que si es una inyección económica para mejorar instalaciones, que si la marca va a seguir siendo la misma haciendo las mismas cervezas, que si las decisiones las siguen tomando los mismos... A día de hoy, podríamos decir que en el caso de Nómada, en muchos sentidos, se han cumplido las promesas. Nómada sigue siendo Nómada, por lo menos de cara a la galería. Al frente siguen estando sus dos creadores. Nómada sigue haciendo cervezas extremas, igual no tanto, pero se salen de la línea comercial de un gran grupo. Y efectivamente, Nómada está aprovechando los recursos que le han prestado, tanto en el tema de instalaciones, como de distribución. La pregunta ahora es, ¿Conseguirá Sagra aprovechar la oportunidad, o se la acabará comiendo el gigante y acabará desapareciendo? El tiempo lo dirá.
Por último, y una de las cosas que más preocupan, es la repercusión que estas acciones tienen en el sector. Hay quien dice que estamos volviendo atrás, que está pasando lo mismo que hace años cuando las grandes cerveceras fueron absorbiendo a las pequeñas para repartirse el pastel entre unas pocas. Yo creo que no, los tiempos han cambiado mucho y la cerveza también. El movimiento craft es imparable, por mucho que las cerveceras grandes compren a las craft más importantes, siempre habrá otra que coja el testigo y ocupe su espacio en el mercado más especializado, que, por suerte, cada vez es mayor. Desde luego, si el objetivo de estos movimientos es acabar con las cerveceras craft que poco a poco van ganando cuota de mercado, creo que se están equivocando. Si por contra, su objetivo es entrar en el mercado craft con estas marcas, creo que se están equivocando también. Así que, después de toda esta parrafada, sigo en las mismas, sigo sin comprender estos movimientos ni los objetivos que tienen con ellos las grandes distribuidoras mundiales. Supongo que el tiempo colocará a cada cual en su lugar, y será entonces cuando veamos si acertaron o se equivocaron al comprar estas marcas y no otras...

viernes, 9 de diciembre de 2016

AQUÍ SEGUIMOS... ¡Y EN FACEBOOK MÁS!

Los que nos seguís asiduamente os habréis dado cuenta de que hace tiempo que, por desgracia, no publicamos mucho en el blog, por no decir nada... Esto es un problema de tiempo que esperamos sea pasajero, y como no sabemos cuánto va a durar esta situación, por lo menos queremos mantener el blog vivo a través del Facebook. Los que nos seguís a través de esta red social, habréis visto que en las últimas semanas estamos publicando recomendaciones de cervezas nacionales que vamos bebiendo bajo el Hashtag #HoyRecomendamos. Son fichas sencillas de cervezas que como digo, vamos probando y creemos que son merecedoras de recomendación. No queremos que se conviertan en tediosas fichas de cata, simplemente queremos facilitar a la gente la elección a la hora de enfrentarse a una estantería, grifería o nevera llena de referencias de todos los tipos, clases, estilos y colores.
Así pues, a la espera de disponer de más tiempo para volver a escribir aquí y recuperar en lo posible el ritmo de publicación, os dejamos el enlace a nuestras recomendaciones:



jueves, 28 de abril de 2016

NUEVA MAHOU MAESTRA. DOBLE DE LÚPULO... ¡¿RESPECTO A QUÉ?!

Todos y todas los que me leéis habitualmente sabéis que no suelo hablar sobre lo que entendemos como cervezas industriales. Primero, porque no me gusta hablar mal de nadie, prefiero hacerlo en positivo, y en el caso de las macro, no me sería posible en la mayoría de los casos. Segundo, porque hablando mal también se hace publicidad, que, aunque sea negativa, en ocasiones puede ser buena, y tampoco es mi objetivo. Pero hay veces en los que te tocan la fibra y no te queda más remedio que escribir un post de denuncia, como es el caso del de hoy.
Ayer llegó a mis manos una botella que me hizo leer la etiqueta unas cuantas veces para cerciorarme de que lo que veían mis ojos era cierto. Lo más de los más, lo último de lo último, el último grito en marketing. Ya quedó atrás el "doble malta", ahora lo que se lleva es el "DOBLE LÚPULO". Así, como lo leéis, bien grande, en el centro de la etiqueta. Con dos cojo...
¿El doble de lúpulo que quién? ¿Que cuándo? ¿Que para qué? Y no busquéis más información en la etiqueta o contraetiqueta porque lo único que pone es que lleva malta de cebada y poco más. Señores de Mahou, hace unas semanas ustedes hicieron un movimiento hacia lo que nosotros entendemos como craft beer del que muchos dudan, y estos intentos de aprovechar el tirón del mercado con mensajes sin sentido en sus botellas, no ayudan en absoluto. Que está de moda el lúpulo, pues toma taza y media, o en este caso igual es cuarto y mitad, ¿Quién sabe? Porque nadie va a ser capaz de descubrir cuál era la base, para confirmar que lleva el doble, ¿O es el doble que la competencia? ¿O el doble de la cantidad que la OMS recomienda para consumo diario?
En fin...

lunes, 25 de abril de 2016

#LA RONDA 41: FRAGMENTACIÓN DEL MERCADO, ONE HIT BEERS Y CINTAS DE VIDRIO

Como cada mes, o casi, llega la hora de hablar sobre el tema de #LaRonda, esta vez propuesto por Jorge desde su blog CERVERIANA. Para la ronda de este mes, nos propone unas preguntas existenciales tales como ¿Quiénes somos? ¿Hacia dónde vamos? y ¿Cómo nos recordará la historia?, además de otra buena sarta de preguntas al más puro estilo Cerveriana, para terminar con lo que realmente es la miga de esta ronda: La vorágine de novedades, falta de referencias fijas, la autorregulación del mercado, el coleccionismo...
La verdadera intención de las preguntas que lanza Jorge entiendo que es el darnos pie para opinar sobre el actual mercado de la cerveza craft y sus peculiaridades. Desde el boom de la cerveza craft hace unos pocos años, el mercado cervecero "artesanal" ha ido girando y buscando su lugar hasta llegar al presente. La verdad es que no sé si el mercado goza de buena o mala salud, si las políticas de las micros son acertadas o no, ni si esto tiene algún futuro o acabaremos volviendo a la cerveza industrial, como dice Jorge. Espera un momento... ¿Volver a la cerveza industrial? ¿Es que en algún momento la hemos dejado? Personalmente no. Bebo cerveza craft siempre que puedo, sí, pero no siempre es posible, así que, a menos que solo te muevas por cervecerías especializadas, es realmente complicado beber solo este tipo de cerveza. Aquí es donde detecto uno de los primeros y mayores errores que sufre el mercado, y por consiguiente, un motivo de frustración para muchos amantes de la CERVEZA, así, con mayúsculas y todo. La cerveza craft se ha erigido desde el primer momento como la sucesora de los brebajes que las grandes macros nos han vendido como única cerveza durante años. Pero no solo sucesora, también se toma como sustitutiva de ésta, y aquí creo que está el fallo. La cerveza craft es otra cosa. Seguramente no sea una bebida para el día a día, por lo menos, en lo que a lo económico respecta. Hay pocos bolsillos que pueden permitirse el tomarse cervezas craft al ritmo que el resto de los mortales beben cañas y pintas de lagers industriales. Es más, creo que el intentar que esto se normalice es un error, ya que este tipo de cervezas no están pensadas para los excesos. Me explico, antes de que me empiecen a llover piedras. Igual que un amante de la carne no puede comer todos los días un chuletón de buey de kilo para desayunar, comer y cenar, un amante de la buena cerveza, quizás no pueda beber cada día 3 o 4 pintas de ipas o imperial stouts. No estoy diciendo que la cerveza craft sea un producto de lujo, que para muchos lo es por el precio, pero quizás nos equivoquemos al pensar que este tipo de bebida hay que consumirla igual que la industrial, en cualquier lugar y cualquier momento, y sobre todo, al mismo o similar precio. Y este es otro de los problemas que derivan en frustración para muchos amantes de la cerveza craft. El PRECIO. Se ha hablado mucho del precio de las cervezas craft estos días en redes sociales. Hay beer hunters que se quejan de los precios excesivos de algunas (la mayoría) marcas, y quizás no les falte razón, pero, señores, la culpa, en gran medida es suya... ¡Esperad, esperad! ¡No me lancéis las piedras todavía, dadme una oportunidad de explicar mi postura...
Gracias. Quiero decir que la actual forma de trabajar de las micros y por ende, de funcionar del sector, en parte, es culpa de la demanda, o sea, los freaks cerveceros (entre los que me incluyo), que lejos de ser fieles a cierta marca o cierto estilo de cerveza, lo único que buscamos son novedades y fricadas que probar en cada esquina. Quizás me equivoque pero un claro ejemplo de lo que hablo es Dougall´s. Una micro que desde sus inicios ha tenido las cosas muy claras. Buena cerveza a buen precio. Sin contemplaciones. Durante años ha estado fabricando su Leyenda, su 942 y su tres mares. No sabemos si le iba bien o mal, porque nadie hablaba de ellos, o se hablaba muy poco. Eran cervezas correctas, de lo mejor del mercado en cuanto a igualdad entre lotes y relación calidad precio, pero nadie las alababa. Hoy las siguen produciendo, sí, y siguen siendo igual de buenas. Hoy, Dougall´s está en auge, está en ebullición. Sus cervezas de tirada limitada, la serie Ipa # está en boca de todos y parece que hoy, Dougall´s sí mola. ¿Por qué este cambio? Dougall´s ha vivido en la sombra hasta que ha empezado a elaborar cervezas más "especiales", y es por esto por lo que el resto de micros funciona igual. Hoy en día no vale con tener tres referencias fijas, por muy buenas que sean. Hay que innovar, buscar nuevos límites, sacar cervezas nuevas cada cierto tiempo porque la gente que bebe cerveza craft busca esto. Busca beber cosas especiales. Cuando prueba algo, quiere que sea nuevo o mejor que lo que probó la última vez que bebió algo especial. Cuando pedimos una caña industrial no esperamos nada nuevo, sabemos lo que hemos pedido y lo que nos van a servir, nos puede gustar más o menos, pero sabemos de antemano lo que vamos a tener en el vaso. El pedir una cerveza craft supone algo más. Cuando pedimos una cerveza nueva de una micro que nos gusta, entra en juego un poco el morbo. El no saber si esa cerveza va a estar al nivel de las otras cervezas de la marca, aunque confiamos en que sí, pero sobre todo, arriesgamos porque sabiendo que otra cerveza nos gusta, pedimos una nueva. Y queremos que sea una triple ipa, o que tenga ese lúpulo nuevo que salió ayer, o tres kilos del café más caro del mundo, o una buena cantidad de cacao ecológico de la Conchinchina... y esto, señores, cuesta dinero. Y lo que no podemos pretender es ir a una cervecería especializada y que nos pongan una pinta de una cerveza súper especial al mismo precio que una lager industrial, fabricada por millones de litros y abaratando costes con maíz o arroz. Igual hay que mentalizarse y darse cuenta de que, quizás, no podamos beber tres pintas de una cerveza craft especial, pero que bebiendo una disfrutamos el triple que con una lager industrial.
A estas alturas ya no sé si sigo el hilo de la ronda, o si me he ido por los cerros de Úbeda. Ni tan siquiera sé si se está entendiendo mi planteamiento. Voy a intentar volver al tema. Nos planteaba Jorge si no es excesiva la cantidad de novedades y la falta de referencias fijas, además de todo lo que se importa. Y la respuesta es simplemente, no. No, por todo lo que he dicho hasta ahora. El consumidor de cerveza craft es beer hunter por naturaleza, es un consumidor sediento (nunca mejor dicho) de novedades, y ha llegado hasta aquí porque es curioso y está harto de lo clásico y cotidiano. La pregunta y el planteamiento es otro según mi parecer. Lo que habría que plantear es si este sector es sostenible tal y como ha evolucionado. Llegará un día en que las crafts no tengan muchas más vueltas de tuerca, y ese día el rumbo variará, y veremos qué pasa. Lo que no creo que pase es que el mercado se estabilice con micros con pocas referencias baratas y aburridas. Primero, porque nunca van a poder elaborar cerveza al mismo precio que las macros, que en parte es lo que se les está exigiendo ahora mismo, lo queramos ver o no con tanta crítica a los precios y demás. Y segundo, porque el sector craft es así, es pura imaginación, imaginación sin límites y experimentación, para dar al cliente final lo que busca.
Ahora sí, ya podéis empezar a lanzarme las piedras en forma de comentarios que intentaré contestar y debatir conforme pueda.

martes, 12 de abril de 2016

#LARONDA 40: INVASIÓN DE JUECES BJCP (RESUMEN)

Bueno, pues llega la hora de pagar la Ronda y echar un vistazo a todo lo que se ha comentado sobre el tema en otros blogs. El tema ha dado para bastante, ya que como decíamos en la convocatoria, es un tema de rabiosa actualidad que a todos nos toca de cerca de una u otra manera. Veamos qué comentan los otros blogs:





Ana, de EL RETROGUSTO ES MIO se estrena en esto de La Ronda, dándonos su visión particular sobre el tema, contándonos su experiencia realizando el examen que se celebró en Barcelona el pasado mes de Marzo. Su objetivo a la hora de hacer el examen fue conocer y distinguir técnicamente los estilos con un objetivo puramente profesional. Nos comenta que gracias a estudiar para el examen, su reconocimiento de aromas y sensaciones ha mejorado bastante, creando una base que en un futuro le servirá para impartir mejor las catas que realice. Como resumen final, cree que no hay un número excesivo de jueces, y que cuantos más haya, mejor para el sector.

Miguel, desde EL BAÚL DE LAS CERVEZAS, nos cuenta que, pese a que sigue las publicaciones de la asociación desde hace mucho tiempo, y las utiliza frecuentemente, nunca se ha sentido tentado de presentarse al examen de juez porque no le ve una utilidad clara como aficionado a la cerveza. Con tanto examen duda de si el BJCP, una asociación sin ánimo de lucro, no habrá visto negocio en esto de hacer exámenes en distintos países. Por último, cree que la proliferación de jueces resta valor al propio hecho de ser juez certificado.

A la gente de EL JARDÍN DEL LÚPULO le parece que la guía de estilos es de las más completas, pero les molesta que sea tomada como una biblia. Saben que el examen no es fácil y que la exigencia de conocimientos es grande, pero se plantean la verdadera utilidad de ser juez certificado. Creen que es una forma de acreditar tus conocimientos, pero que no por ello son superiores a los de otros aficionados. Conocen a unos cuantos aficionados que se han presentado con la única finalidad de profundizar en algunos temas y obligarse a catar de una forma más metódica. Como vertiente profesional, tampoco le ven grandes salidas, de momento...

Adrián, desde CERVEZA RUDIMENTARIA, empieza por aclarar cuál es el precio del examen, tanto teórico, como práctico. Dice que no tiene pensado presentarse por ahora, aunque sabe, por experiencias cercanas, que preparando el examen se aprende mucho. Para él, el mejorar en algo, siempre es beneficioso para el aficionado. También es verdad que detecta "cierto tufillo elitista" que ni comprende ni comparte. Cree que hay gente que quiere hacer de esto su forma de vida, y nos remite al verdadero objetivo de los jueces, que en su mayoría es altruista. Finalmente, cree que hay pocos jueces, y que cuantos más haya, más subirá el nivel de estos, y la posibilidad de tener buenos jurados en los concursos. Termina comentando que ve bien la regulación en el mundillo cervecero, ya que es la única forma de que el sector siga cogiendo forma.

Álvaro decide tomar parte por primera vez en La Ronda desde su blog HOMEBREWER, y nos cuenta su experiencia preparando el examen que realizó hace un par de meses en Madrid. Nos da unos cuantos datos interesantes, y comenta que pàra él, la utilidad personal de ese título seguramente sea nula, pero que para la comunidad es muy beneficiosa. Como homebrewer que es, valora muy positivamente que cada vez haya más jueces, ya que los jurados de los concursos de homebrewing ganarán en calidad, y la utilidad de presentarse a concursos será mayor al recibir feedbacks de calidad, cosa que hasta ahora, según comenta, no se consigue fácilmente y a veces hasta se plantea el dejar de presentar sus cervezas a concurso. Termina su aportación diciendo que los jueces BJCP son una herramienta muy beneficiosa para el sector del homebrewing, pero que a escala profesional, no es más que marketing puro y duro.

Jorge, de CERVERIANA, comienza su aportación negando la invasión de jueces. Dice que hace un tiempo estuvo tentado de apuntarse a uno de los cursos de preparación, no con el objetivo de ser juez, sino de evolucionar cerveceramente hablando, y sobre todo, mejorar, palabra que considera clave en este tema. Tampoco le ve una salida profesional a los jueces BJCP, y no cree que la existencia masiva de estos cambie mucho el panorama. Como resumen final nos comenta que siempre es bueno informarse, aprender, contrastar y estudiar en cualquier afición, pero que no hay que tomar nada como dogma obviando el resto.

Mikel, de L´ART EN BIRRA,  divide su entrada en dos secciones. En la primera analiza los verdaderos objetivos de la asociación, llegando a la conclusión de que estos no son sino ayudar a que los demás disfrutemos más de la cerveza. Sin embargo, a la hora de hablar de la propia guía, cree que va más dirigida a los propios jueces y profesionales del sector que al consumidor final. En la segunda parte, cree que la percepción de que hay un desembarco masivo de jueces en nuestro país, es errónea. Nos comenta que los jueces, donde realmente pueden explotar su título es en catas dirigidas y en concursos, ya que podrán ayudarnos a mejorar y a hacernos disfrutar de las cervezas que tomemos, y ejercer de filtro entre productores y consumidores. Finalmente, cree que es hora de poner a trabajar a esos jueces certificados de forma ordenada y coordinada, para intentar mejorar el sector con sus aportaciones y conocimientos.

Rubén, de VISUALBEER, es otro de los que recientemente se examinaron en Barcelona. Primero nos explica qué es el BJCP, luego el proceso para ser juez, y finalmente su opinión personal. Nos comenta lo mucho que ha aprendido en el proceso de preparación y lo satisfecho que está de haber aprobado el teórico (el práctico aún no se lo han evaluado). Aporta unos cuantas estadísticas para demostrar que la cantidad de jueces que hay hoy en día en nuestro país no solo no es exagerada, sino que en su opinión, es escasa. Para él, el ser juez certificado puede ser para satisfacción y disfrute personal, pero sobre todo, algo que acredita ciertos conocimientos y una buena base, lo que hace que se pueda divulgar la cultura cervecera desde una perspectiva más funcional.

Desde DORADO Y EN BOTELLA nos llega la penúltima aportación de esta Ronda, pero no por ello menos importante que el resto. Creen que tener jueces certificados puede ser útil desde el punto de vista de que puedan distinguir virtudes y defectos en las cervezas, pero sin obsesionarse con buscar estos últimos en todas partes, en vez de las virtudes. Cree que de momento no hay tantos concursos que requieran jueces titulados, y que, de todas formas, hay gente experimentada pero sin título que podría hacer un papel similar. Finalmente, acaba diciendo que los jueces pueden ser de gran utilidad, siempre que no se caiga en la "titulitis" y se acabe acotando y etiquetando absolutamente todo.

Y como pudisteis leer hace pocos días, nuestra opinión sobre el tema es que sí que puede que haya cierto boom de jueces de repente. No le vemos gran utilidad como salida profesional, aunque sí que puede ser muy útil para ciertos componentes del sector a nivel profesional. Tampoco creemos que merezca la pena gastarse dinero en cursos preparatorios, aunque eso ya es decisión de cada cual, como la de presentarse para conseguir el título, o no, ya que con fuerza de voluntad y un poco de interés, creemos que se puede conseguir una buena base también, eso sí, sin la acreditación de ningún título.

Y hasta aquí lo que ha dado de sí la ronda, que nos deja varias conclusiones. Según lo leído por aquí, podríamos decir que, en general el número de jueces todavía no es suficiente. Hacen falta más jueces certificados para conseguir que los jurados de los concursos cada vez sean mejores y más útiles. También ha quedado bastante claro que la salida profesional del título, de momento, no es una opción, y que lo más probable es que en el futuro tampoco lo sea. Así que, los jueces parece ser que deberían dedicarse a difundir la cultura cervecera aprovechando que su titulación acredita que tienen una buena base y unos conocimientos avanzados.
Solo nos queda pasar el testigo a Jorge de CERVERIANA, que será el encargado de convocar la siguiente ronda, y agradecer a todos los que habéis invertido parte de vuestro tiempo en dar vuestra opinión, y leer la de los demás.

jueves, 7 de abril de 2016

#LARONDA 40: INVASIÓN DE JUECES BJCP

No está bien que habiendo convocado la ronda nosotros mismos, ni nosotros hayamos cumplido los plazos, pero como más vale tarde que nunca, aquí está nuestra aportación al tema de este mes.
Para #LaRonda 40, proponíamos un tema de actualidad como son los jueces BJCP. Pero, para los que no son doctos en la materia, ¿Qué es el BJCP
y sus jueces?
Empecemos por el principio. El Beer Judge Certification Program (BJCP) es una organización americana privada sin ánimo de lucro que promueve desde hace muchos años la evaluación científica de la cerveza. Para ello, publica y actualiza cada cierto tiempo una lista de estilos con una ficha técnica de cada uno de ellos, incluyendo las descripciones sensoriales, entre otros muchos parámetros. Se podría decir que es la publicación más completa dentro del sector, ya que existen otras, pero ninguna llega al nivel de ésta. Además de la publicación de la guía, el BJCP organiza exámenes teóricos y prácticos a lo largo y ancho del mundo para evaluar a personas interesadas en ser juez de la organización. Lo que evalúan estos exámenes, en teoría, es que las personas que los pasen, conocen bien la teoría de la elaboración y cata de la cerveza. Hay varias categorías de jueces y demás, pero esto ya no nos interesa, porque en España la posibilidad de hacer exámenes es relativamente nueva y eso ya es otra historia.
Bien, pues una vez que sabemos qué es el BJCP y sus jueces, vayamos al grueso del tema. Las primeras preguntas que me surgen así a bote pronto son varias. ¿De qué sirve ser juez BJCP? ¿Merece la pena pagar la tasa de examen por un título que a priori no tiene ninguna validez real, de momento? ¿La tendrá en un futuro? ¿Es necesario pagar por un curso de preparación al examen? ¿A quién va dirigido todo esto?
Dejando un poco de lado algunas cosas que hemos podido leer últimamente en contra de esta guía, como que los estilos están muy encasillados, o como que no es más que una herramienta de marketing del sector cervecero americano para estar en una posición dominante sobre el resto de países, la verdad es que no sabemos si posicionarnos a favor, en contra, o todo lo contrario de este boom de jueces que han surgido en los últimos meses. Porque, aunque a más de uno le parezca que no es para tanto, yo creo que sí. Como todo en este país, se sobredimensiona y de repente aparecen 100 o 200 personas que quieren ser jueces. Yo mismo estuve mirando la opción de hacer el examen como herramienta profesional, al final no lo hice por varias razones, pero la tentación estuvo ahí. La verdad es que pensándolo fríamente, puede ser una buena excusa para un profesional el presentarse al examen. Se obliga a estudiar y aprender nociones que le van a ser útiles en su trabajo de uno u otro modo, pero esto también se puede hacer sin gastarse los 40 euros que vale la inscripción para el examen (sin contar los gastos de traslado, ya que estos exámenes hasta ahora han sido en Barcelona y Madrid)... por no hablar del precio de algunos cursos preparatorios que hay por ahí que pasan de los 800 euros...
Otros puede que lo hagan por tener un título que acredite su sabiduría. Quizás el día de mañana los concursos de cerveza se profesionalicen y los jueces solo puedan ser tales si los acredita un título, pero... ¿un título de una asociación americana? Pues mientras no haya otro seguramente sí, pero ¿merece la pena ser juez de concursos, cuando en la mayoría de ellos no se paga? Es bonito ser juez, pero desplazarte hasta otras ciudades ejerciendo de tal, como que no lo veo a menos que te sobre la pasta y tengas un corazón inmenso y quieras ayudar al movimiento craft desinteresadamente... Entonces, si no nos movemos de nuestra ciudad o alrededores, la posibilidad de ser juez en concursos, se minimiza a lo largo del año, con lo que este objetivo no parece muy bueno ni muy rentable a priori...
Otra cosa que me sorprende es el tipo de examen. Hablando con gente que hizo el examen de Marzo en Barcelona, me sorprende que de las 5 cervezas que se analizaban, tres estuvieran contaminadas o mezcladas. Señores, ¿Qué se evalúa aquí, y qué es más importante: el tener conocimiento y saber distinguir estilos, o el detectar contaminaciones y errores en la cerveza? No sé, no me queda muy claro cuál es el fin de todo esto, y por eso, si quiero adquirir conocimientos sobre los estilos de cerveza, seguramente coja la guía y me la estudie, ya que, como dicen por ahí, es la más completa, pero donde creo que no me veréis es en uno de los exámenes, ya que de momento, no le veo ningún valor añadido al título en cuestión (sin menospreciar a todos los que ya lo
han conseguido o lo conseguirán, ya que el mérito de conseguirlo no se lo quito). Igual de aquí a unos años es imprescindible tenerlo para trabajar en el sector, quién sabe, pero hasta entonces, prefiero seguir siendo autodidacta sin que nadie tenga que evaluarme por mis conocimientos, ni reconocerme por mis títulos.

lunes, 21 de marzo de 2016

PERIPLO ANUAL POR BARCELONA (II): CERVECERÍAS ESPECIALIZADAS

Como cada año, con la excusa del Barcelona Beer Festival, aprovechamos para dar una vuelta por la ciudad y tomar el pulso a la hostelería especializada que crece al mismo ritmo o más rápido que la propia cerveza craft. Aunque siempre intentamos visitar el máximo de locales posible, la falta de tiempo suele hacer que nuestra ruta sea más corta de lo que nos gustaría, y todos los años se queda algún bar en el tintero, eso sí, bien apuntado para la visita indispensable del año que viene. Para este año había varios locales que queríamos visitar sí o sí. Las opiniones que vamos leyendo y las fotos que vamos viendo a lo largo del año hacen que nuestros dientes vayan creciendo y en la lista de imprescindibles marquemos en rojo el nombre de algunos nuevos templos cerveceros que adornan las calles de la ciudad condal. Así pues, con la agenda en una mano, el gps en la otra y el billete de metro entre los dientes, nos dispusimos a darnos una vuelta por el paraíso cervecero llamado Barcelona.
A lo largo de los tres días pudimos visitar nuevos locales y viejos ya conocidos en años anteriores, qué le vamos a hacer, somos débiles ya que habiendo nuevos por conocer, acabamos repitiendo los que conocemos y nos gustan, pero si nos gustan y repetimos, por algo será ¿no? Aquí os dejo las sensaciones, puntos positivos y negativos y las cervezas que disfrutamos en cada uno de ellos:

RACÓ D´EN CESC (C/Diputació 201): Ya visitamos este restaurante hace un par de años, y la experiencia nos gustó tanto, que volvimos a repetir el menú especial que tienen maridado con cerveza. Que su sumiller, Edgar Tello, te vaya explicando cada plato que comes y el por qué de los maridajes, es algo que merece un post a parte, que publicaré en cuanto pueda.





BIERCAB (C/Muntaner 55): Una apuesta segura. Visita obligada para todo cervecero que pase por Barcelona. Su fama se la ha ganado a pulso y a base de grifos y barriles exclusivos. Si el resto del año sus pizarras son apetecibles, este fin de semana en concreto, se convierten en un espectáculo visual y sensorial. Lo visitamos Viernes y sábado. Ambientazo y lleno total los dos días. ¿Las cervezas? Pues con este listado que probamos os lo digo todo: Firestone Double Jack, Prairie Bomb!, Omnipollo Agamemnon Bourbon, BFM Abbaye de Saint Bon-Chien, Firestone Wookey Jack, Loverbeer Madamin... Una pizarra irrepetible que nos hizo plantearnos un motín.

ABIRRADERO (C/Vila i Vilá 77): Habíamos oído hablar mucho sobre este local de reciente apertura. Sus 40 grifos bien merecían una oportunidad, y el ser la sede del Instituto de la Cerveza Artesana (ICA), le dan un enfoque diferente que no nos queríamos perder. Estuvimos comiendo el Sábado, unas hamburguesas y un picoteo correctos que acompañan bien a la variedad de cervezas que tenían pinchadas. Probamos varias, entre ellas la Arcano, una marzen, Fakeneken, una quadrupel con cereza negra y la Mad Brewing Quad con higos y vainilla. Nos parecieron cervezas correctas, y alguna de ellas nos sorprendió gratamente. Una pena no vivir más cerca para poder ir a menudo.




MIKKELLER BAR (C/Carrer de Valencia 202): Teníamos ganas de conocer este local del que también habíamos leído mucho, tanto bueno, como malo. Como hay mucho seguidor, pero también detractor de Mikkeller, queríamos verlo con nuestros propios ojos, así que hacia allí nos dirigimos. Una pizarra con una buena selección de grifos nos dio la bienvenida a un local que ya de entrada nos resultó frío. No sé, le faltaba algo. Pedimos nuestras cañas, una california rare y una mexas ranger y salimos a la zona de la entrada porque el ambiente, o más concretamente la falta de éste, no invitaba a permanecer en el interior. Los precios tampoco ayudaron. Por un rato sentimos que viajábamos a otro país, a otra cultura, con su silencio, y sobre todo, SUS PRECIOS. Una decepción y una pena, porque podría ser una buena oportunidad de disfrutar de las buenas cervezas que hace Mikkeller, sin tener que ir hasta Copenhage.

NAPAR BCN (C/Diputació 223): Abierto hacía solo un par de semanas, era una de las visitas que más ilusión nos hacía. Las fotos que habíamos visto eran espectaculares y prometía ser un local increíble. La verdad es que el local no defrauda en absoluto. Grande, espacioso, con todo lujo de detalle, con la maquinaria de elaboración a la vista. Impresionante, tanto que hasta casi intimida el entrar allí y estar dentro. Las prisas por abrir hicieron que solo tuvieran seis grifos en marcha y ninguna de las cervezas estaba elaborada en el propio local. Como por suerte conocemos de sobra toda la gama de Naparbier, echamos la cañita de cortesía y nos fuimos hacia el siguiente objetivo.




BREWDOG BAR (C/Casanova 69): Le quisimos dar una segunda oportunidad, ya que el año pasado estuvimos un poco de pasada. El local es grande, pero la verdad es que invita a quedarse. Quizás sus pizarras se queden un poco cortas, ya que muchas son cervezas propias de la marca escocesa (lógico)excesivamente conocidas ya a estas alturas, aunque, por suerte, con una calidad contrastada que es un seguro de vida. Aprovechamos para cenar algo de su carta de bocadillos y hamburguesas y para probar alguna cosita que encontramos en sus grifos: Jack Hammer y Albino Squid Assassin de Brewdog, Coffee Milk Stout de Stone y Dry Hopped Tripel de Cameron´s. El bar estaba lleno, pero estuvimos muy agusto la verdad.

GARAGE BEER CO (Consell de Cent 261): La noche iba terminando y antes de acabarla en Biercab como el día anterior decidimos pasar por Garage. Ya lo conocíamos de la visita del año pasado, y ya que nos gustó y que había una buena fiesta montada con los chicos de La Quince, Dougall´s, Brewski y alguno más, aprovechamos para pasar a probar alguna cosilla de sus grifos. Con el bar hasta la bandera y una buena fiesta montada, disfrutamos de unas cañas de And then Some de Garage y Stillwater, The Merman, una sour ipa de Brewski con Siren, Ever glow de Dry & Bitter y la nueva Ipa 6 de Dougall´s. El resto del año no sé cómo estará este brewpub, pero desde luego, el fin de semana del BBF es visita obligada viendo las que montan todos los años...

BLACKLAB (Plaça pau Vila 1-5): Después de la desafortunada experiencia del año pasado en este local, decidimos darle una segunda oportunidad, y decidimos comer allí el Domingo. Fuimos andando desde el Museu Maritim para despejar la cabeza después de dos días muy intensos. El enclave en el que está ubicado el brewpub es espectacular. En verano su terraza tiene que ser como para sentarte a media tarde y no levantarte hasta después de cenar. Esta vez el trato fue amable y la comida correcta y a tiempo. Sus cervezas, más que correctas, probamos la 1480 y Punto de Rocío, y salimos con la sensación de que habíamos acertado dándole esta segunda oportunidad. Una buena opción a tener en cuenta para otros años

KAELDERKOLD (C/Cardenal Casañas 7): Aprovechando que nos venía de camino, antes de emprender la vuelta a casa, decidimos pasar por este pequeño local situado en la parte de atrás de las ramblas. Aunque no es muy conocido, sus pizarras bien merecen una visita y sus cervezas dispensadas a diferentes temperaturas según el estilo también. Pudimos probar la Moor stout y la colaboración de Guineu y Moor, Juicy Jones. Un local agradable y curioso en el que pasar un rato si estamos cerca de las ramblas.

Y hasta aquí el periplo por las cervecerías especializadas de este año. Aún han quedado bares en el tintero que hemos dejado subrayados en la agenda para el año que viene. Una vez más, nos queda la sensación de que Barcelona va diez años por delante del resto del país en todo lo que rodea a la cerveza craft...

lunes, 14 de marzo de 2016

PERIPLO ANUAL POR BARCELONA (I): EL #BBF16

Como todos los años, y con la excusa de disfrutar del Barcelona Beer Festival, el primer fin de semana de Marzo nos desplazamos hasta la ciudad que hoy en día, es el punto neurálgico de la cerveza del país. Dejaremos para otra entrada nuestra visita a los nuevos templos cerveceros de la ciudad, ya que cada año que vamos, nos vemos en la "obligación" de visitar nuevas cervecerías especializadas y brewpubs que salen como setas en las bajeras de la ciudad condal. Este año hubo alguna que otra decepción, y algunos reencuentros satisfactorios, que, como decía, dejaré para un post posterior.
En esta primera entrada hablaremos única y exclusivamente del festival, motivo principal de nuestro viaje. Este año, a diferencia de anteriores, pululamos por el recinto los tres días, con sensaciones diferentes. El Viernes, después de otra visita obligada que ya os contaré, nos dirigimos hacia el Museu Maritim a primera hora de la tarde, hacia las 18:00 o así. Nosotros íbamos con acreditación profesional, pero teníamos miedo de que la gente con la que íbamos no pudiera entrar por las famosas colas. Hicimos bien porque horas más tarde, la entrada al recinto era imposible, según pudimos leer en las redes. Un año más, a pesar de los intentos de la organización por evitarlas, las colas han sido uno de los puntos negros del festival. Gestionar la entrada de 25000-30000 personas en un recinto de tan "escasas" dimensiones no es tarea fácil, y un año más se vieron desbordados. Por un lado es una buena señal, inequívoca de que el mundillo, y con él el evento crecen año tras año. Por otro lado, vuelve a ser una mala noticia que cientos de personas no pudieran disfrutar de las cervezas y el ambiente cervecero que allí había. Yo no sé cuál es la solución, pero creo que ya va siendo hora de cambiar el formato, o por lo menos el enclave, aunque yo casi me decantaría por lo primero. Estar en el cogollo de la ciudad es un punto muy a tener en cuenta, ya que sales de allí y puedes ir a donde quieras en muy poco tiempo. Si estuviera en otro lugar, quizás sería más complicado y tedioso para la gente llegar hasta allí y desplazarse después de vuelta. ¿Ha pensado la organización en entradas por horas o por días? Lo dejo ahí...
Bueno, una vez dentro, un año más nos vimos apabullados por la cantidad de grifos. Cada año se supera la cantidad de cervezas pinchadas simultáneamente, aunque para nosotros no siempre sea fácil elegir, no por exceso de referencias, sino de conocimiento. Trabajamos en el sector y durante todo el año probamos y compramos mucho, y la verdad es que echamos en falta algo más novedoso en los grifos este año. Es verdad que para la gente que no tiene un negocio especializado (la gran mayoría de los asistentes) la oferta es buena y casi hasta excesiva, pero personalmente echamos en falta alguna novedad. Muchos de los grifos estaban copados por referencias que durante el año se consiguen fácilmente a través de distribuidores y a pesar de que los cask tenían una buena representación, nos faltó algo más de frescura en la oferta. No sé si fue sensación mía o realidad, pero también eché en falta más cerveza nacional. Creo que otros años la oferta era superior, aunque no estoy seguro, puede que sea una percepción equivocada, pero hay marcas que me hubiera gustado probar allí, y no estaban, supongo que por diferentes razones. Quizás para otro año, debiera explotarse este filón, ya que hay marcas muy buenas que no salen de su provincia, y sería interesante poder probarlas sin tener que viajar hasta su lugar de origen. Otra cosa es que estas marcas quieran estar en un evento de este tipo, pero eso ya es otra historia.
Gracias a la copa de degustación para acreditados, pudimos disfrutar de un sin fin de cervezas sin caer redondos en el intento de probar las cervezas que estaban siendo dispensadas. Una gran iniciativa la de poder disfrutar de cantidades más pequeñas para poder probar más que esperamos que se implante para sucesivos años. Es un auténtico placer poder pedir cantidades pequeñas para disfrutar de más cervezas, aunque para otro año quizás estaría bien la opción de llenar la copa, ya que según qué cervezas en según qué momento, se quedaban cortas. Siempre está la opción de llenarla más veces, pero tener que cortar las conversaciones para ir a pedir a veces se hace complicado.
Y es que, este es otro de los puntos fuertes del festival. Es un festival para todo el mundo, pero tiene un componente profesional muy interesante, ya que muchos de los profesionales del sector acuden a él y además de cerrar acuerdos, está muy bien el poder saludar y poner cara a gente con la que tienes relación el resto del año por teléfono y mail. También nos encontramos por allí con varios bloggers y otras personas con las que disfrutamos de buenos momentos y buenas cervezas.
Otro punto conflictivo suele ser la comida. Este año, según pude ver y probar, había mejor oferta que nunca. Otros años nos salíamos a cenar fuera del recinto por no ser de nuestro agrado la oferta que allí se podía encontrar. Este año no fue así. Cenamos allí y doy fé de que la oferta era buena, aunque por falta de previsión de uno de los stands (entiendo la complicación de calcular la cantidad de comida), acabamos pidiendo un plato que la verdad estaba bastante, como decirlo... ni fu ni fa, menos fa que fu... vaya que llenamos un poco el estómago y el resto se fué a la papelera. Uno de los problemas de poner comida en el recinto es la mezcla de aromas (por llamarlo de alguna manera), y este año en horas punta se hizo más que palpable. Entiendo que es un recinto cerrado y pasan por allí miles de personas, pero al entrar te daba un zasca en la pituitaria que la nariz se colapsaba y quedaba cerrada por defensa natural. Aún he tenido que leer alguna valoración en Untappd que decía que alguna cerveza tenía diacetilo. ¿En serio? ¿Alguien se atreve a valorar un defecto en una cerveza en un ambiente tan poco propicio para la cata? En fin, esto ya lo hablamos la semana pasada y no quiero aburriros con el tema más...
Releyendo el artículo podría parecer que estoy dando una valoración negativa de nuestro paso por allí, pero nada más lejos de la realidad. A pesar de que este evento tiene carencias y fallos, lógicos por otra parte por la magnitud del mismo, no nos queda más que felicitar un año más a todo el equipo que se encarga de que esta gran fiesta de la cerveza sea posible. No es nada fácil celebrar un evento de estas características donde surgen problemas en cada paso que damos. La programación de actividades un año más ha sido increíble. Tenemos nuestras razones para no haber asistido a ninguna, aunque más de una nos hubiera gustado disfrutarla, y la verdad es que la gente con la que hablamos que sí asistió, salieron muy contentos. Este año fueron un paso más allá creando el Barcelona Beer Challenge, un concurso profesional que seguro que poco a poco va tomando el prestigio que se merece. El año que viene volveremos seguro, porque a esta cita cervecera es obligatorio asistir para nosotros, ya sea como profesionales, o como cerveceros aficionados.